Estados Unidos e Israel endurecen posturas en la undécima jornada de la campaña militar contra Irán, con el secretario de Defensa Pete Hegseth anunciando el martes como el día más intenso de ataques. Hegseth y el general Dan Kane informaron que las fuerzas estadounidenses golpearon más de 5.000 objetivos, destruyendo arsenales de misiles, lanzamisiles, capacidad de fabricación y dañando severamente la armada iraní.
Irán respondió con nuevos ataques contra Israel y países del Golfo como Bahréin, Arabia Saudita, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos, mientras amenaza bloquear el Golfo Pérsico y no permitir salida de petróleo por el Estrecho de Hormuz. El líder del Consejo Supremo de Seguridad Iraní desafió a Estados Unidos afirmando que no temen amenazas vacías.
Donald Trump advirtió con fuego y furia total, prometiendo bombardear Irán hasta impedir su reconstrucción. Trump reiteró que la operación está casi terminada y dejará a Irán sin armamento para atacar a Estados Unidos o Israel, negando permanentemente armas nucleares al régimen.
La Operación Furia Épica avanza con enfoque abrumador: destruir misiles, armada y programa nuclear iraní, según declaraciones oficiales estadounidenses.