Un video recopila a varios perros durmiendo en posiciones imposibles, despatarrados, con boca abierta, cabeza colgando o a punto de caer, mientras los dueños los graban vulnerables en su siesta.
Los conductores critican duramente la práctica de filmar a las mascotas dormidas, ya que se sienten expuestas y hacen posturas raras que no repetirían despiertos, pidiendo respetar su descanso y no reírse de ellos.
Se muestran ejemplos como perros apoyados en caniles, viendo películas o con tortícolis inminente, enfatizando que es un escándalo invadir su privacidad en ese estado.