En el programa Espiando la casa, los participantes de Gran Hermano prosiguen el desafío Seamos Francos, sentados en círculo mientras confiesan a la persona a su derecha sus primeras impresiones y cómo han cambiado con el tiempo, revelando prejuicios superados y nuevas amistades.
Chincia le dice a su compañero que lo vio inicialmente como alguien cerrado y amiguero, pero destaca su juventud soñadora, talento y lealtad a su grupo, prediciendo que "la va a romper". Eduardo elogia a su vecina como cálida, leal, profesional y gran consejera que defiende a todos. Nicolás confiesa a Raquito que al principio lo vio atolondrado e hiperactivo, pero ahora lo considera su dupla inseparable con valores compartidos.
Nazareno admite a "la sirena" que quiso "matarse" al saber que entraría por su imagen mediática agresiva, temiendo choques, pero la descubrió noble, divertida y confidente, convirtiéndola en una de sus personas favoritas pese a personalidades opuestas. Cris le dice a Tiziana que la vio coqueta y distante al inicio, pero aprecia su bravura y sinceridad, anticipando amistad afuera del juego.
Otros destacan dulzura y ausencia de maldad en Franco, mientras Franco elogia la luz y talento de Lolo, a quien conocía de antes. Lolo confiesa haber pensado que Lola era "súper asquerosa" por redes, pero la ve ahora como aliada con valores idénticos. Lola revela prejuicios sobre Manu por filtraciones, pero lo valora tras conocerlo en la casa.