En el desafío Seamos Francos de Gran Hermano, transmitido en Espiando la casa, los participantes se confiesan mutuamente a la persona a su izquierda sus primeras impresiones al entrar a la casa y cómo evolucionaron, revelando prejuicios superados, admiración y lazos afectivos profundos que han surgido en la convivencia.
Sol destacó la atractivo y tranquilidad de su vecino, manteniéndose reservado y positivo, mientras Zunino admiró la fortaleza de Dani tras su regreso, elogiando sus outfits y valores para transmitir fuerza a todos. Daniela vío en Manu una calidez humana admirable más allá de su físico, destacando su cuidado diario y presencia para los demás pese a primeras dudas por su fama.
Manuel consideró a Lolita su hermanita, superando un dolor inicial por sus palabras para valorar su inteligencia y amistad, cambiando su visión sobre la amistad entre hombres y mujeres. Lola celebró tener a Lolo como compañera de juego y alegría diaria, habiendo temido un mal inicio pero encontrando afinidad total. Lolo se sorprendió por la templanza de Franco al entrar y su dulzura en el contacto físico.
Franco sentí una conexión inmediata con Titi, admirando su valentía y sensibilidad pese a una primera impresión distante. Titi notó en otro participante gracia, sensibilidad y estrategia de juego, compartiendo humor ácido. Nazareno describió su evolución con su compañero de cama de choque inicial a relación inseparable y equilibrada, planeando seguir juntos afuera.
Nicolás se llevó bien con Chin desde el primer encuentro, valorando su sinceridad y manejo adulto de un cruce, lo que fortaleció su conexión en la casa.