Los participantes de Cuestión de Peso concluyeron el juego del espejo, un ejercicio de empatía donde imitaron la peor versión de sus compañeros para purgar tensiones y mufas, culminando en abrazos grupales.
El director invitado confesó nervios por dirigir a no actores, pero elogió la entrega respetuosa de los participantes, destacando que Maxi la rompió con sus imitaciones pese a recibir críticas duras de los demás.
Todos agradecieron de corazón al ejercicio teatral, habitual en teatro para limar asperezas sin herir sentimientos, y el conductor extendió gracias al director Oscar Jiménez y al Teatro Buenos Aires en Corrientes y Rodríguez Peña por ceder el espacio.
Mencionaron la obra El Beso de la Mujer Araña, versión premiada en el teatro, como ejemplo de sus producciones fabulosas.