El panel de Bendita destacó el ascenso imparable de Mirol, un periodista que pasó de conducir debates presidenciales serios a convertirse en panelista obsesionado con los mediáticos y en guerra abierta contra Wanda Nara.
Recordaron casos exitosos como Alfredo Leuco, quien dejó el periodismo gráfico para el espectáculo, y Jorge Ginsburg, el más triunfador en esa transición, junto a Pedro Ferreiro, que invirtió el camino para ser el mejor entrevistador.
La charla derivó en burlas sobre Luis Ventura y su denuncia ignorada de un ñoqui envenenado para Wanda Nara, con chistes sobre su dureza y supuesta connivencia.