En A la Barbarossa, el panel repudió la soberbia y altanería de Carmiña (Herminia) al salir expulsada de Gran Hermano por insultos racistas y xenófobos contra Malina Mavinga. Carmiña minimizó el incidente como un "chiste de mal gusto" sobre esclavitud, pidió disculpas insinceras alegando abrazos previos, culpó al "dueño de la casa" por su eliminación y trató de involucrar a otros participantes como Emanuel para evadir responsabilidad.
Damián, marido de Mavinga, explicó que su esposa quedó con culpa porque Carmiña le mintió en la cara, haciendo creer que fue un chiste inocuo, y pidió que la producción muestre el video para liberarla de esa carga. El panel destacó que participantes como Andrea del Boca y Dani la contuvieron, pero cuestionó los abrazos a Carmiña, argumentando que no entienden la gravedad por no haber visto el material.
Los panelistas condenaron la actitud de Carmiña como "desagradable" y "asco", notando gestos altaneros como mirar desde arriba, y advirtieron que si viene al programa necesitará "chaleco antibalas" por la indignación. Insistieron en que la producción protegió a Mavinga al no repetir la frase racista en la casa, evitando un escándalo, pero urge educar a los participantes sobre discriminación.
Mavinga sufrió discriminación previa y no se victimizó, mostrando dolor real sin explotarlo. El panel coincidió en que para xenófobos como Carmiña no hay motivo para discriminar, y que gestos como abrazarla no justifican el racismo, ya que convivían sin saber el afuera.