El equipo del Museo Patagónico de Ciencias Naturales de General Roca mostró en detalle la limpieza de un diente fósil de un carnívoro muy grande hallado en el campo, con bordes aserrados en ambos lados similares a los de los dragones de Komodo, que según teorías acumulaban bacterias para infectar a sus presas.
Los paleontólogos explicaron que este diente, partido y envuelto en sedimento duro, se limpia cuidadosamente para exponer su contorno y preservarlo para exhibición, sugiriendo que el animal pudo haber perdido el diente mientras se alimentaba de carroña en descomposición.
La expedición en Salitral Moreno también aportó datos sobre nidos de terópodos prehistóricos con huevos bien preservados, y en el laboratorio se estudian restos de un Álvarez Saúl, comparándolos con publicaciones recientes de Novas sobre el Bonapartenykus.
Además, se exhibieron fósiles de un saurópodo gigante posiblemente Platasaurus, un titanosaurio de hasta 25 metros de largo, con materiales de distintas edades que revelan la ontogenia, desde juveniles hasta adultos, evidenciando cambios en la robustez ósea.
Los hallazgos en la formación Anacleta (85-87 millones de años), en áreas como Valle de la Luna Rojo y Valle de los Titanos, indican comportamiento gregario, cuidado parental y migraciones en manadas coloridas de estos titanosaurios, defendidos mutuamente de predadores.