El primer ministro israelí Benjamín Netanyahu ofreció una conferencia de prensa en vivo donde afirmó que Hezbollah pagará un alto precio por su agresión, rechazando cualquier diálogo con el terrorismo islámico proxy sostenido por Irán.
Netanyahu sostuvo que la guerra continuará en el decimotercer día del conflicto, mientras suenan alarmas en Tel Aviv por posibles ataques con drones de Hezbollah y se esperan ataques israelíes en Beirut.
Los misiles de Hezbollah llevan bombas racimo que causan destrucción masiva en la población israelí, en un marco de escalada donde Irán busca generar caos atacando un hotel en Arabia Saudita, una embajada en Italia, en Irak y destruyendo tanques en Beirut.
Rusia envió ayuda humanitaria a Irán con un avión IL-76 que transportó más de 13 toneladas de medicamentos desde Moscú, aterrizando en el aeropuerto de Lankaram en Azerbaiyán para posterior traslado, sumándose a los 30 toneladas de alimentos y 2 de medicamentos enviados por Azerbaiyán bajo orden del presidente Aliyev.