La abogada iraní-ecuatoriana Sogan Hezamzadeh denunció las severas restricciones para las mujeres en Irán bajo el régimen de los ayatolás, donde una niña de ocho años y nueve meses puede ser sancionada penalmente por no usar el velo, reciben la mitad de herencia que los hombres y no pueden viajar sin permiso de un varón familiar.
Explicó que las mujeres no obtienen la tutela de sus hijos, no pueden divorciarse por voluntad propia aunque recurran a tribunales engorrosos, enfrentan pena de muerte por adulterio y homosexualidad, y la edad legal de casamiento es 13 años con permiso paterno para menores.
Destacó que aunque las niñas acceden a universidad en altas tasas, el activismo contra el régimen conlleva el delito de "corrupción sobre la tierra" con amenaza de pena capital; ella no puede regresar por sus escritos y apariciones mediáticas, perseguida por la embajada iraní en Ecuador que la acusó falsamente de espía.
Los matrimonios arreglados persisten legalmente dada la edad mínima, y mencionó la película prohibida El Círculo que ilustra discriminaciones culturales en Irán persa.