Un misil de Hezbollah desde Líbano impactó ayer en Aniel, norte de Israel, destruyendo completamente una casa sólida de hormigón y creando un gran cráter, en medio de un intercambio de 150 misiles.
El corresponsal Melchor Castro mostró en vivo el lugar: el dormitorio voló con la cama destruida, el baño con esquirlas perforando paredes, puertas macizas arrancadas y onda expansiva que derribó un aire acondicionado. La dueña se salvó porque un responsable comunitario la alertó y la sacó al refugio 10 minutos antes.
Los misiles libaneses tienen menos potencia que los iraníes, pero aun así devastaron la estructura de 20 años. Hoy hay tensión por posibles represalias, con ataques sobre Líbano y dos alertas en la madrugada sin sirenas detectadas.
El equipo del ejército inspecciona el sitio mientras vecinos retiran escombros. La guerra no cesa en la frontera Israel-Líbano.