Los marineros evitan cruzar el Estrecho de Hormuz por el alto riesgo de minas marinas y ataques iraníes, independientemente de la bandera de los buques, lo que ha reducido drásticamente el tráfico marítimo desde el 8 de marzo.
Un buque petrolero de Arabia Saudita con destino a la India logró atravesar la vía, pero es uno de los pocos casos en plena atención regional tras el inicio de hostilidades el 28 de febrero.
Datos de seguimiento marítimo e inteligencia confirman que pocos barcos logran completar el cruce, afectando el 20% del petróleo mundial que pasa por allí.