Juliana Lavier, hermana de María Alejandra Lavier, revela que obtuvieron una perimetral contra ella por amenazas repetidas, intentos de invasión a la casa familiar y hostigamiento telefónico. Explica que la policía acudió hoy al lugar tras una llamada de Juliana para verificar la ausencia de Alejandra, quien vive con sobrinos, hija y el hijo de otra hermana en la propiedad.
Instalaron cámaras de seguridad anticipando problemas, ya que Alejandra intentó ingresar por la fuerza en varias ocasiones, asustando incluso a la hija de Juliana cuando estaban ausentes. La familia destaca que la casa forma parte de una sucesión con cuatro hermanos: dos gemelas, un hermano mayor y Alejandra.
Matías Rodríguez, hijo de Alejandra, niega reconocerla como madre, afirma que lo abandonó y se crió con sus abuelos, quienes le facilitaron vivienda. Cuenta que ella lo dejó en la calle previamente, le deseó la muerte en un audio a él y a su hija, y rechaza exponer su vida privada en televisión aunque acepta una futura entrevista.
Alejandra interviene negando acusaciones, menciona abusos denunciados por la nieta Martina y reclama su parte como heredera natural junto a sus tres hijos, sin intención de desalojar a nadie. El programa invita a Juliana y Matías a asistir mañana al piso para mediar y acercar posiciones, pero ambos condicionan su presencia.
Esta confrontación en vivo vía móvil con Daniel Faba expone la guerra familiar por la herencia de los padres, donde Alejandra previamente denunció robo por parte de sus hermanas gemelas Lorena y Juliana más el hijo de una de ellas, alegando encierro y secuestro en su juventud.