José Antonio Kast asumió como presidente de Chile prometiendo un gobierno de emergencia para enfrentar la crisis económica e inseguridad. Denunció recibir un país en peores condiciones de lo esperado.
Anunció auditorías en todo el Estado y medidas inmediatas contra el crimen, la inmigración y la corrupción. El tema de inseguridad fue clave en su campaña electoral.
Varios mandatarios asistieron a la ceremonia en La Moneda, incluyendo el presidente argentino, destacando políticas de Estado con continuidad más allá de ideologías.