El ejército de Israel bombardeó Beirut, la capital del Líbano, y provocó la muerte de al menos ocho personas. Los lanzamientos de misiles y drones ocurrieron tanto de noche como de día sobre objetivos civiles.
Israel asegura que solo está atacando instalaciones vinculadas a la célula proiraní Hezbollah. El portavoz militar israelí ordenó a los residentes que abandonen sus hogares, y se estima que un millar de personas han sido desalojadas desde el inicio de esta nueva avanzada.
En medio del asedio a Beirut, Israel amenaza con ocupar territorio libanés si las autoridades del país no impiden las actividades armadas de Hezbollah.