Irán atacó tres buques comerciales en el Estrecho de Hormuz, un paso clave por donde transita un quinto del petróleo mundial, con el objetivo de generar caos en los mercados globales de petróleo y gas.
El régimen iraní emplea una estrategia de guerra asimétrica golpeando objetivos estratégicos, como el buque tailandés mostrado en imágenes, no solo contra Israel sino también para desestabilizar países árabes. El estrecho está minado y vigilado por misiles, complicando el tránsito de petroleros.
Estados Unidos denunció la acción y Trump amenazó con severas consecuencias, mientras se especula sobre el herido sucesor de Khamenei, Moctavá Khamenei, confirmado vivo por Irán pese a reportes del New York Times.
Este hombre de unos 50 años, nombrado líder supremo por un consejo inspirado divinamente, es visto como duro y posible cerebro detrás de Mahmoud Ahmadinejad, con apoyo de la Guardia Revolucionaria de 150.000 efectivos.