En el día 12 del conflicto bélico en Oriente Medio, Irán lanzó ataques con drones contra una refinería de petróleo en el puerto de Salalá, sur de Omán, generando un incendio en tanques de combustibles. No hubo víctimas ni heridos, y las fuerzas de seguridad omaníes derribaron varios drones, según la agencia estatal.
El sultán de Omán condenó los ataques continuos contra su territorio. Irán también intentó atacar en Arabia Saudita, pero todos los drones y misiles fueron interceptados. Además, en el Estrecho de Hormuz, donde pasa el 20% del petróleo mundial, un proyectil impactó un buque tailandés provocándole fuego, y otro buque japonés One Majesty fue dañado previamente.
El portavoz iraní amenazó con más ataques a depósitos y refinerías, prediciendo que el barril de petróleo podría llegar a 200 dólares. Ante el alza por la guerra, 32 países, tras reunión del G7, liberaron 400 millones de barriles de reservas estratégicas para estabilizar precios. Israel enfrenta sirenas y ataques masivos de drones y misiles, mayoritariamente interceptados.
Estados Unidos destruyó 16 buques iraníes en Hormuz usados para minar la ruta clave del Golfo Pérsico al Océano Índico. Israel bombardeó suburbios de Beirut en Líbano contra Hezbollah, proxy de Irán, incluyendo un misil en un edificio céntrico, en respuesta a ataques del grupo tras el asesinato del líder supremo iraní.
La guerra impacta el Mundial de Fútbol: Irak, potencial clasificado por repechaje asiático, rechazó viajar a Estados Unidos por falta de garantías de seguridad, pese a ofrecimientos de Donald Trump y Gianni Infantino de la FIFA.