El economista Alfredo Reusenbitz, profesor en universidades como Harvard y San Andrés, analiza la inflación de febrero en 2.9%, por encima del consenso de 2.6%.
Explica que el salto viene de la actualización de precios relativos en servicios, que subieron cerca de 6%, no tanto por fenómeno monetario sino por corrección de atrasos regulatorios de la economía anterior.
Los servicios impactan directo en el bolsillo y venían depreciados en un régimen populista; equilibrar precios relativos es clave para una economía normal y crecimiento sólido.
Respecto al consumo, que la gente siente bajo, aclara que en inflación alta las mediciones nominales suben artificialmente por protección del dinero derritiéndose, no por economía sana.