El partido entre Boca Juniors y San Lorenzo terminó 1-1 en un encuentro caliente, con mucha fricción, pocas jugadas de gol y enojo generalizado de los hinchas hacia el entrenador interino Leandro Úbeda.
Boca generó chances claras como un remate de Delgado y un gol de Gregorio Rodríguez por la izquierda de Rittis, mientras San Lorenzo respondió con un cabezazo de Gastón Hernández, quien sufrió posible lesión de rodilla al igual que Ceruti. El clima fue tenso, con el empate dejando frustración.
Úbeda, colaborador de Miguel Ángel Russo fallecido, fue mantenido por Juan Román Riquelme hasta junio, pero los hinchas cuestionan su legitimidad y critican su manejo: no realizó cambios oportunos en un partido que lo requería, sacando a Barreiro por un juvenil al minuto 91, lo que generó puteadas.
El público sintió que Boca necesitaba ajustes para ganar, en un duelo cerrado donde el rendimiento xeneize pasó de prometedor a decepcionante.