En una noche muy dura de intercambios de misiles entre Israel, Líbano e Irán, un misil impactó a las 5 de la mañana en la localidad de Haniel, al norte de Israel, destruyendo una casa con toldo y ventanas volados.
Nelson Castro reportó en vivo desde el lugar crítico, donde rescatistas y militares evaluaban restos de misiles por riesgo de explosiones, mientras se habilitaba el acceso a la prensa.
La zona es estrictamente residencial, comparable a Vicente López en Buenos Aires, con ataques de Hezbollah e Irán dirigidos a civiles. Familias empacaban pertenencias tras volar ventanas y daños en autos, evacuando por inseguridad ante posibles nuevos ataques.
Las casas cuentan con "lugares seguros" como sótanos sin protección real, a diferencia de refugios equipados. El ejército inspeccionaba por bombas racimo, que evaden parcialmente la Cúpula de Hierro, recomendando la evacuación inmediata.
Esto representa el riesgo extra de las bombas racimo, con la gente abandonando hogares en una guerra que ahora afecta directamente civiles.