Marcelo analizó el costo económico humano de la guerra, que genera alza de precios, disrupciones en cadenas de producción y menor actividad económica con impacto en empleo y pobreza.
La región produce insumos para minería y metales usados en telefonía celular, extendiendo el impacto global; Thomas Friedman advirtió en New York Times sobre guerras mundiales desde Ucrania.
El WTI superó los 100 dólares y ahora cotiza en 94, presionando más allá de militar o inflación; Dubái como hub de redistribución de medicamentos complica suministros, sumado a presiones por no alargar el conflicto.
Efectos indirectos como precios de fertilizantes dejan de serlo en un mundo global post-pandemia, colapsando economías rápidamente.