Marcelo Grandío era el jefe de Manuel Adorni en su productora In-House antes de que el gobierno de Milei lo colocara en la Televisión Pública. El panel de Duro de Domar destapa la violación a la ley de ética pública al trasladar una relación comercial privada al Estado, donde Grandío obtuvo dos programas, un streaming y empleo para su hijo, mientras Adorni apareció en 18 reportajes y fue el primer invitado en su ciclo.
Revelan contradicciones en el vuelo privado a Punta del Este: Adorni pagó 3.800 dólares por cuatro pasajes según Grandío, pero inicialmente dijo que lo invitó un amigo. El vocero presidencial, con 50.000 dólares en ahorros, gastó una quinta parte en el viaje, pese a promesas de Milei contra privilegios de casta. Ahora enfrentan dos denuncias penales y pedido de interpelación.
Grandío, heredero de empresa de calefones y yerno de Luis Nófal, ingresó al periodismo deportivo por conexiones, no mérito: estudiaba con Ferro Soriano, compró Telexsports vía suegro, rumor de lazo con Bilardo. Siempre acomodado, pagaba espacios en radios y canales para programas propios, sin laburar de abajo.
Adorni suspende Miami pero se queda en Nueva York con esposa en Langham Hotel, irónico ante escándalo. Panel exige renuncia por falta de ejemplaridad; critican hipocresía libertaria que recrea casta y privilegios, opuesta a campaña de Milei.
Grandío, caradura, pidió cerrar TV Pública mientras labura allí y dice hacer "favor a Argentina", pese a ser fracaso periodístico de 30 años.