Las monarquías del Golfo Pérsico, como Catar y los Emiratos Árabes Unidos, enfrentan una crisis de agua potable debido a ataques contra plantas desalinizadoras, que convierten el agua de mar en potable en una región rica en petróleo pero escasa en agua.
Especialistas advierten que esta problemática se convertirá en un nuevo punto de conflicto en Medio Oriente, ya que estos países dependen totalmente de esas instalaciones para el suministro a la población.
La corresponsal Zulaika inició un informe sobre el tema, destacando la abundancia de petróleo contrastada con la falta de agua.