Luciano Giardino, actor y director con 37 años de carrera, profundizó en su entrevista con Luis Novaresio sobre su rechazo a las drogas por atacar el alma y su filosofía de amor incondicional hacia su hija Amelia, priorizando el presente y la generosidad. Relató anécdotas de su vínculo con Amelia, quien a los nueve años ya cuestionaba el matrimonio y la maternidad, destacando la libertad de pensamiento y el diálogo abierto en su hogar, que se convirtió en refugio para sus amigos.
Giardino criticó duramente la grieta política, afirmando que solo beneficia a los políticos que viven de dividir a la gente en bandos opuestos, impidiendo avanzar todos juntos. Comparó el rol de un director teatral, que arma equipos inclusivos para llegar al estreno, con los políticos que priorizan beneficios propios sin rendir cuentas ni asumir responsabilidades, a diferencia de cualquier otro laburo donde fallar implica ser echado.
Defendió el éxito artístico no como algo cuantitativo sino cualitativo, elogiando películas independientes con esencia universal como las de Guillermo Franchella. Compartió anécdotas emotivas sobre su colaboración con Leonor Manso, actriz de 81 años a quien dirigió múltiples veces, destacando su talento humano y cómo superaron miedos juntos en ensayos.
Giardino expresó creencias espirituales en la continuidad de la vida más allá de la muerte, sintiendo el acompañamiento de su madre fallecida y usando un rosario durante 17 años. Cerró la entrevista agradeciendo mutuamente y anunciando proyectos conjuntos con Novaresio, como la miniserie Juntos.