Entrevistados en la calle aseguran llegar al fin de mes gracias a changas y oficios como herrería, plomería y electricidad, aunque con familia e hijos. Un herrero calificado dice que gana bien con mano de obra diversa, incluyendo albañilería y sanitaria.
Otros piden saludos para periodistas y confirman que sobrellevan la situación, pero el cronista nota la precariedad en menores que estudian y adultos multi-tarea.