Se cumple un año del disparo de un cartucho de goma por el gendarme Pablo Guerrero que impactó en la frente del fotoreportero Pablo Grillo durante la marcha de jubilados, causándole lesiones gravísimas que requirieron una operación de nueve horas en el Hospital Ramos Mejía.
La jueza federal Maria Servini de Cubría procesó a Guerrero por lesiones gravísimas y abuso en el uso de arma de fuego, ya que disparó seis veces fuera de protocolo, sin respetar los 45 grados de ángulo para una trayectoria parabólica; el cuarto tiro dio en la cabeza de Grillo.
Imágenes y reconstrucción policial muestran el momento del impacto y una palmada en la espalda del gendarme antes del disparo, clave para investigar la cadena de mando: quién permitió que siguiera disparando tras los primeros tres tiros irregulares.
Grillo salvó la vida de milagro, realiza rehabilitación de lunes a viernes en una clínica y solo duerme en casa los fines de semana. Hoy se realiza un homenaje en Plaza del Congreso con músicos y solidaridad, en vivo desde el lugar.