Fernanda Vives enfrentó la balanza en Cuestión de Peso con remera roja de alerta, en riesgo de eliminación familiar tras casi tres meses y medio en el programa, donde la dupla bajó casi 15 kilos en total.
A diferencia de su pesaje anterior donde subió 100 gramos y quedó a 400 gramos de la meta, esta vez resistió por 200 gramos por encima del objetivo semanal de 300 gramos, bajando 4,900 kilos acumulados.
Emocionada, recuperó su remera normal del equipo médico, reconociendo el momento de giro y esfuerzo. El conductor anunció que Mariano y ella siguen en competencia, mientras preparan el próximo pesaje de Sebastián Covelli.