El FBI investiga la posibilidad de que Irán ataque el suelo continental de Estados Unidos con drones lanzados desde un barco en el Pacífico cerca de California, según reveló el gobernador de ese estado, mientras se analiza también la amenaza desde México mediante carteles narcotraficantes aliados con Teherán.
Expertos destacan la viabilidad de estos ataques dada la baja distancia requerida para drones iraníes baratos, comparados con el alto costo de contrarrestarlos con misiles estadounidenses, lo que generaría una guerra de desgaste económica para Washington en un conflicto que ya lleva 13 días y más de 11 mil millones de dólares gastados.
La tensión escala con el anuncio israelí de un ataque a un sitio nuclear iraní, alertas reforzadas en los Premios Oscar por estas amenazas, subidas del petróleo hacia los 100 dólares por barril ante riesgos en el Estrecho de Ormuz, y liberaciones de reservas por EE.UU., Arabia Saudita y Japón para estabilizar precios que Irán amenaza con llevar a 200 dólares.
En Irán, el régimen reprime manifestaciones con masacres de miles, mientras Hezbollah en Líbano deja 800.000 desplazados por ataques israelíes, en un panorama humanitario crítico que mezcla ficción bélica con realidad.