Nelson Castro informa en vivo desde una casa destruida en Haniel, al norte de Israel, por un misil de Hezbollah que impactó a las 4 de la mañana. El ataque generó un cráter de casi dos metros de profundidad, voló el techo de chapa, el living, comedor y baño, y destrozó el colchón donde dormía la familia. No sonaron las alarmas antiaéreas por la proximidad al Líbano, pero equipos de seguridad inspeccionan restos de posibles bombas de racimo y esquirlas calientes.
Un vecino confirma que los habitantes de la casa se salvaron porque se resguardaron en un refugio comunitario a cuadras de distancia, tras una alerta general nocturna. Habían dormido allí por la noche intensa de ataques, aunque las alarmas locales no sonaron. Los heridos reportados no son de esta casa, y la familia permanece en el refugio porque no tienen dónde volver.
Castro muestra el frente de la casa, marcado con X por seguridad para impedir el ingreso, ya que es inhabitable. La onda expansiva descolgó la puerta maciza, quemó toda la vegetación, agujereó mosquiteros y desprendió mampostería, pese a que el misil cayó en el patio trasero. Incluso una mochila de colegio voló por el impacto.
La casa cuenta con un cuarto de seguridad con puerta especial, pero no lo usaron y optaron por el refugio comunitario. Aun así, el vidrio superior voló y las esquirlas perforaron paredes gruesas de lado a lado. La heladera resistió parcialmente tras una pared, pero la destrucción es total y letal, demostrando la fuerza devastadora del misil.
El equipo de TN destaca la crónica impecable de Castro y Diego Spairani, un documento visual de la guerra que revela cómo una alerta previa salvó vidas en medio de la proximidad al Líbano.