Las células dormidas iraníes son redes clandestinas de 3 a 10 operativos que viven como personas comunes, esperando una señal para actuar, explicaron especialistas en el programa.
Estas células operan con compartimentación estricta, donde los miembros no se conocen completamente entre sí, y buscan el 'blending' para pasar desapercibidos: familias normales, trabajos comunes y bajo perfil en redes sociales. El experto Willy Iglesias recordó el 11-S y alertó sobre su presencia potencial en cualquier lugar, incluyendo Argentina por los atentados a la embajada israelí y la AMIA.
Se distinguen células dormidas (inactivas esperando órdenes), activas (recibiendo llamados vía inteligencia o redes para ataques como el reciente con cuchillo en Irak) y outsourcing criminal, donde Irán contrata mercenarios en la dark web, sicarios en Colombia o la Triple Frontera sin vínculos directos.
Irán cuenta con recursos millonarios, como los del general Soleimani eliminado por Trump, para financiar estas operaciones globales mediante hackers y especialistas anónimos.