El exnovio de Luana, participante de Gran Hermano, la enfrentó sorpresivamente en un holograma mediante el derecho a réplica, una nueva mecánica del programa que permite responder a declaraciones internas. Él la acusó de traicionarlo después de que ella lo respaldara desde el inicio, gritándole: "Te cagaste en la persona que te bancó en todas", mientras Luana lloraba y cuestionaba por qué la exponían públicamente.
Previamente, Luana había terminado la relación en streaming, liberándolo para hacer lo que quisiera y admitiendo sentimientos por otra persona dentro de la casa para enfocarse en el juego. El encuentro la dejó devastada: preguntó por sus perras en común y el bolso perdido, replicando que no hizo nada físico y solo se abrió a posibilidades.
El panel de Intrusos debatió la crueldad del reality, comparándolo con casos extremos como ocultar la muerte de una abuela o violaciones en ediciones extranjeras. Algunos defendieron que los participantes saben a qué entran, con aislamiento total y psiquis en juego, mientras otros lo tildaron de "carnicería humana" y experimento para desequilibrar mentes.
En redes, surgió el rumor del bolso: supuestamente olvidado por Luana en casa del amante, quien se lo devolvió al exnovio al enterarse. El impacto afectó su rating entre mujeres mayores de 50 años, público mayoritario, y eclipsó otros temas como Andrea del Boca.
Luana se posicionó intuitiva al prever un mal presentimiento antes del holograma, pero el panel coincidió en que su confesión pública abrió la puerta a esta réplica inevitable.