En Gran Hermano, el exnovio de Luana apareció como holograma o espectro para confrontarla y cortarla en vivo, después de que ella rompiera el aislamiento al segundo día para hacer "de las suyas".
El participante se sintió expuesto cuando su novia lo dejó por televisión mediante el Derecho a Réplica, parte del formato del programa, comparando el beso con una sopa que no se recalienta. El conductor aclaró que irse es opcional.
El panel destacó el impacto televisivo del holograma, que genera rating rápido aunque lleve a malas decisiones, y abre la puerta a más intervenciones externas. Críticos cuestionan por qué no cortó antes de entrar.
Panelistas lo describieron como impresionante, cine y épico en votación rápida posterior.