Familias evacuadas en Tucumán pernoctan a la vera de la ruta 157 en condiciones precarias, con colchones improvisados y riesgo de nuevas tormentas hasta el 18 de marzo. El reportero Lucio informa en vivo desde Madrid, donde cientos perdieron todo por la crecida histórica del agua, la mayor en 40 años, y ahora temen diluvios inminentes con rayos y precipitaciones diarias según el Servicio Meteorológico Nacional.
Testimonios desgarradores revelan desolación total: una vecina cuenta que el agua se llevó electrodomésticos, escuela y pertenencias, mientras otra como Luz describe abandono estatal con su bebé enferma, recurriendo a vecinos para comida y refugio temporal. El gobierno provincial envía colchones, agua y alimentos, pero la ayuda es mínima ante 4.000 afectados en 1.500 viviendas destruidas.
Pronóstico alarmante muestra tormentas eléctricas continuas, con zonas en rojo por marrones intensos de lluvia torrencial. La ruta rebalsada amenaza con inundar gazebos improvisados; ya hubo saqueos en domicilios y alertas por serpientes. Expertos advierten que al bajar el agua saldrán a la luz daños estructurales peores, y el temporal se extiende a Santiago del Estero y Córdoba.
Conducen claman por donaciones realistas, pero panelistas dudan: sin intervención estatal masiva, recuperación es imposible. La situación es de "guerra absoluta", con familias varadas sin luz, incomunicadas y clases suspendidas indefinidamente.