La esposa de Manuel Adorni, jefe de Gabinete, viajó en el avión presidencial a Estados Unidos para la cumbre de inversiones Argentina WIC, se alojó en el hotel del gabinete y todo lo pagó el Estado, pese a no ser funcionaria pública.
La polémica crece con revelaciones de otro viaje privado de Adorni y su mujer a Punta del Este el 10 de febrero, sin respuestas claras del funcionario, quien dio explicaciones ambiguas como que cubrió gastos él mismo, generando más preguntas.
El gobierno nacional respalda a Adorni, comparado por la diputada Miriam Beckman con casos previos de escándalos como el de Spert, un funcionario brabucon que terminó ligado al narcotráfico.
Beckman acusó a Adorni de doble discurso: burlón con trabajadores del Garrahan, jubilados, aeronáuticos y ferroviarios a los que tildó de ñoquis, mientras él usa privilegios estatales y pasa horas en redes sociales en vez de trabajar, calificándolo de parásito.