El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, confirmó que su país permitirá la venta del petróleo ruso ya embarcado para equilibrar el mercado mundial, medida temporal hasta el 11 de abril a las cero horas.
La decisión busca evitar sobresaltos en las cotizaciones del Brent, WTI y petróleo de los Urales, que subieron por las sanciones previas de Estados Unidos y Europa contra el crudo ruso sancionado.
Bessent aclaró que esta autorización ajustada y a corto plazo no dará beneficios financieros significativos al gobierno ruso, y se limita al petróleo en tránsito en los mares.
Los medios estadounidenses destacan diariamente la evolución de los precios del combustible en este contexto de volatilidad petrolera.