Las fuerzas de seguridad israelíes detuvieron al terrorista que apuñaló a un civil en la ciudad de Ramat Gan, cerca de Tel Aviv, descartando que se trate de una célula dormida y confirmando que fue un lobo solitario infiltrado desde Cisjordania.
Gabriel Astrosky reportó desde Tel Aviv que el atentado ocurrió en una zona hiperresidencial y tranquila, comparable a Vicente López en Argentina, lejos de objetivos habituales como Jerusalén, soldados o religiosos. El atacante actuó de manera solitaria, lo que encendió alertas iniciales.
En el panel, se destacó que Hamas reivindicó el ataque vía redes, celebrándolo como propaganda y llamando a escalar la resistencia con armas blancas. Se mencionó un intento de atropello en Tapuá y la ausencia de luz al final del conflicto.
Simán repudió toda violencia en Tel Aviv, Gaza o Teherán, condenando bombardeos a civiles y citando al Papa Francisco: "cada guerra es una derrota". Levantó la bandera de la paz por encima de cualquier bando.