Dos jóvenes delincuentes ingresaron armados a un local de empanadas frente al hospital Quinquela en Sarandí, Avellaneda, amenazaron a la empleada sola y robaron la caja registradora, un celular y una notebook.
Los ladrones revisaron el lugar antes de actuar, entraron violentamente impunes y se fueron caminando tranquilos, mientras los vecinos aseguran reconocerlos como habituales del barrio pero denuncian inacción policial.
La empleada quedó en shock y con mucho miedo tras el violento robo, y los comerciantes lamentan tener que blindar todo sin poder atender normalmente.
Los vecinos están cansados de la delincuencia recurrente y critican que la policía no actúa pese a conocer a los responsables.