Carmiña fue expulsada del reality Gran Hermano por hacer chistes racistas hacia su compañera Mavinga, llamándola "la negra", "monito del barco" y aludiendo a la esclavitud. El conductor la confrontó duramente, acusándola de intolerancia y discriminación, y le ordenó abandonar la casa inmediatamente por la puerta giratoria.
Carmiña se defendió alegando que era un chiste de mal gusto que ya habían hecho antes y que se arrepentía, pero mostró actitud soberbia al decir que la sacó el dueño de la casa y no la gente. El panel de Intrusos debatió la decisión, destacando la presión de las redes y que la expulsión fue ejemplar, aunque algunos creen que también influyó su mención a ser amiga de Santiago Del Moro.
Santiago Del Moro desmintió en su programa de radio tener amistad cercana con Carmiña ni haberla llamado personalmente para el reality. Explicó que solo le pasó su consulta a casting hace años y la conoce de apariciones antiguas en Intrusos e Infama. El conductor aclaró que no interviene en castings y que era una estrategia de ella.
El panel criticó fuertemente a Carmiña, llamándola "basura", "repulsiva" y soberbia, destacando su falta de arrepentimiento real y antecedentes polémicos en Paraguay, donde es periodista de familia acomodada pero controvertida por criticar el guaraní. Mencionaron posibles denuncias penales del marido de Mavinga y especularon sobre su próximo paso en programas como los de Georgina o Verónica Lozano.
Compararon su personaje con villanas televisivas como la Carminha de Avenida Brasil, reforzando la imagen de provocadora nata. El debate subrayó la sensibilidad actual ante la discriminación y la repercusión en redes.