Israelíes viven bajo amenaza constante de misiles iraníes desde hace 13 días, tras los ataques conjuntos de Israel y Estados Unidos contra Irán, con noches interrumpidas por sirenas y explosiones.
Algunos misiles iraníes logran burlar los sistemas de defensa, causando daños como cráteres y escombros en casas. Una familia, Sigal y su marido Dani, resultó afectada al regresar de un viaje.
La guerra transformó la normalidad en vigilia permanente, con impactos en el centro del país y miles en refugios subterráneos bajo fuego continuo.