En una encuesta callejera realizada en la estación Constitución, los ciudadanos expresaron su bronca por las dietas de 11 millones de pesos que cobran los senadores, mientras ellos luchan por llegar a fin de mes con sueldos mucho menores.
Una enfermera profesional contó que con un sueldo inferior al millón y un bebé 'pilotea como puede', y otros afirmaron que los políticos viven en 'otra realidad', se olvidan de la gente una vez en el poder y priorizan gastos exorbitantes sobre las necesidades del pueblo.
Las opiniones fueron mixtas: un venezolana radicada desde 2018 dijo que la situación en Argentina es mejor que en su país, con inflación en baja y economía mejorando; un comerciante de kiosco celebró ventas récord en enero y febrero gracias a la baja inflación, que le permitió ofertas y aumentos reales a empleados, mientras otro repudió a los senadores como 'hijos de mil putos' que no producen y mandan leyes contradictorias.
Votantes de Javier Milei dieron un tiempo al gobierno para ver resultados, pero advirtieron que si no mejora su situación diaria, cambiarán en las próximas elecciones. El reportero Ramiro Fornataro capturó estas voces al azar en el metrobús, mostrando un termómetro de la calle.
Algunos trabajadores destacaron que trabajan 10 horas por 60 mil pesos y ven injusto que políticos cobren fortunas sin esfuerzo comparable.