Claudio "Chiqui" Tapia, presidente de la AFA, llegó a tribunales en una camioneta con patente del sindicato SEANCE para presentar un escrito de 36 páginas, incluyendo 16 de su declaración con documentación, por la causa de evasión y retención indebida de aportes, en una audiencia tranquila con el juez Diego Amarante y su abogado Charro.
Tapia evitó preguntas, reiteró su pedido de permiso para viajar al exterior pese a restricciones previas denegadas, y negó injerencia administrativa o tributaria en AFA, atribuyéndose solo relaciones institucionales en la pirámide empresarial, coincidiendo con declaraciones previas de Tobillino.
El escrito critica la cobertura mediática excesiva en La Nación y Clarín, comparándola con la guerra en Israel, y acusa al AFIP de actuar "oscuros" sin intimaciones previas pese a que AFA pagó todo; el panel ironizó que su protagonismo surgió por papelones como el de la copa de escritorio.
La situación fue menos tensa que intentos previos de evitar declaraciones, y la Justicia evaluará la documentación para posibles decisiones sobre viajes.