Todo Noticias politica TN Central

Casa Rosada revisa gastos de Adorni tras furcio sobre fondos estatales

Tensión: discusión (50°) Sesgo: crítico (-45) Eje político: Centro Izquierda

La Casa Rosada ordenó revisar los gastos y números de Manuel Adorni y otros funcionarios ante el escándalo por sus viajes privados a Punta del Este y Nueva York, que pone en duda la imagen anticasta del gobierno. El vocero presidencial admitió internamente el impacto de la frase "deslomarse en Manhattan" en un contexto de alta inflación, generando memes y críticas por soberbia inicial al no disculparse.

Marcelo Grandío, amigo de Adorni y periodista de TV Pública que lo acompañó en el vuelo privado a Punta del Este durante carnaval, cometió un furcio al decir que el viaje "lo pagó el Estado" antes de corregir que fue privado. Ese desliz activó una investigación preliminar de la Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA), ya con dos denuncias previas por uso de avión presidencial para su familia.

Las versiones sobre costos varían: Grandío habla de 3.600 dólares pagados por Adorni por cuatro pasajes, luego 3.800 y su parte de 800; otros mencionan 3.900. El vuelo fue en un avión pequeño LV-420 el 12 de febrero ida y 17 vuelta, quedándose en casa de Grandío. Se cuestiona cómo un funcionario con sueldo de 3.5 millones de pesos afronta 10 mil dólares en gastos, incluyendo pasaje no usado a Nueva York para su esposa.

Puertas adentro del gobierno hay ruido y control de daños, con críticas a la mala comunicación de crisis y falta de especialistas. Panelistas destacan contradicciones en entrevistas de Adorni y Grandío, exabruptos en vivo como "¿qué poronga?", y comparan con kirchnerismo, pero enfatizan que para Milei cualquier favoritismo es intolerable. Adorni está bajo protección de Karina Milei, pero el escándalo obliga a chequear adquisiciones.

Se menciona desregulación de Sturzenegger que abarató charters privados, pero el cambio de vida de Adorni genera sospechas: de no viajar en avión privado antes a ahora sí, exhibiendo un estilo sofisticado incompatible con la austeridad prometida.