Carmiña Masi, periodista paraguaya expulsada de Gran Hermano por insultos racistas contra Mavinga, como llamarla 'negra esclava recién bajada del barco', genera un intenso debate que divide opiniones en Paraguay y Argentina.
Melisa Guerrero, colega desde Paraguay, explicó que Carmiña es influyente, querida y odiada por su estilo crudo sin filtros en televisión, radio y Vía Real. Al inicio de su carrera criticó el guaraní, convirtiéndose en villana, pero siempre se mostró auténtica, aunque esta vez cruzó límites con discriminación y xenofobia.
El panel coincidió en que el reality permite peleas con respeto, pero los dichos de Carmiña violaron la cláusula del contrato que prohíbe discriminar, sintiéndose ella superior. Algunos argentinos y paraguayos la defendieron por generar rating y show, mientras otros condenaron los insultos como perversos e inaceptables.
En un video mostrado, Carmiña defendió su posición en la sala de sentencia, hablando de vetos y complots, acostumbrada a polémicas como en el Bailando de Paraguay. Su pareja la apoya, pero para el programa se volvió un personaje nefasto, expulsada directamente sin que adentro de la casa entendieran el motivo completo.