La inflación de febrero se mantuvo en 2,9%, igual que enero, con acumulado anual de 5,9% e interanual de 33,1%. Servicios como vivienda, agua, electricidad, gas y combustibles lideraron con un 6,8% por el sinceramiento de precios impulsado por el gobierno, mientras alimentos y bebidas subieron 3,3% con carnes a la cabeza.
La canasta básica de servicios para una familia tipo de clase media, que incluye educación, salud, alquiler, auto y comunicaciones, saltó de 2.437.000 pesos en noviembre 2025 a 2.980.000 pesos hoy, un 22,3% acumulado. Economistas como Camilo Tiscornia y Damián Di Pache explicaron que ningún salario creció en esa proporción, erosionando el poder adquisitivo y reduciendo consumo de bienes.
El problema arranca en 2002 con subsidios estatales no cubiertos por usuarios, agravado en el segundo gobierno de Cristina de Kirchner. Macri intentó sincerar tarifas con Aranguren pero no pudo políticamente; el actual gobierno de Milei avanza con convicción pese al costo antipático para la sociedad, aunque con ajustes menores que en 2024.
Panelistas coinciden en que hay que completar la corrección para evitar tentaciones de subsidios y mantener el equilibrio fiscal. La clave es si la sociedad aguanta el sacrificio viendo mejoras futuras, comparado con experiencias pasadas que generaron inflación vía yerba al 300%.