El primer ministro de Canadá anunció un plan de 35.000 millones de dólares canadienses para reforzar las defensas en el Ártico, reduciendo la dependencia de Estados Unidos en medio de tensiones por aranceles y amenazas de anexión.
La región ártica canadiense, de 4,4 millones de kilómetros cuadrados, cuenta actualmente con solo cuatro aeródromos rudimentarios y unos 2.000 soldados, quedando casi deshabilitada.
El plan incluye ampliar aeródromos militares, construir cuatro centros de apoyo operativo, modernizar dos aeropuertos comerciales y agilizar dos carreteras hacia el sur.
Canadá asumirá plena responsabilidad de su soberanía, impulsando economía y seguridad sin depender de otros, afirmó el primer ministro.