La camioneta que embistió la sinagoga de West Bloomfield en Michigan contenía explosivos no detonados y un rifle, según confirmaron las autoridades, mientras el vehículo se incendió y se halló a un individuo muerto en su interior, sin esclarecer aún si era el conductor o un cómplice, en un ataque frustrado sin víctimas entre el personal del templo salvo un guardia de seguridad atropellado y hospitalizado.
En paralelo, el tiroteo en la Universidad Old Dominion de Norfolk, Virginia, dejó dos heridos y al atacante abatido por la policía, en lo que se considera el segundo incidente simultáneo del día en Estados Unidos vinculado a tensiones antisemitas, con el presidente Donald Trump informado por su secretaria de prensa Caroline Leavitt.
En Noruega, tres hermanos noruegos de origen iraquí fueron detenidos por colocar una bomba frente a la embajada de Estados Unidos, el segundo ataque en días recientes, con los terroristas utilizando Telegram para coordinar instrucciones sobre explosivos, a diferencia de plataformas más controlables como WhatsApp.
Las repercusiones incluyen refuerzo de seguridad para los Oscars este domingo, con cercos ampliados, vigilancia de drones y distancia para fans, sin planes de suspensión pese a la ola de amenazas, mientras la policía de Nueva York despliega patrullas visibles en instituciones judías y el FBI asume control en incidentes contra la comunidad, recordando amenazas previas al alcalde y explosivos en su mansión.
Autoridades piden no acercarse a zonas afectadas y mantienen búsquedas activas de posibles cómplices, en un contexto de ataques recientes en Toronto y Bélgica, con Oslo recordado por sus acuerdos de paz Israel-Palestina como posible motivación simbólica.