Lucas Jerez transmite en vivo desde la ruta 157 en La Madrid, Tucumán, donde una correntada feroz arrastró un kayak con tres personas que intentaban salir del pueblo inundado. Dos se aferraron a pastizales y el tercero fue succionado por la corriente hasta que un bombero se lanzó al agua y lo salvó en segundos.
La madre de las víctimas, Natalia, relató la angustia de esperar cuatro horas mientras su hermano y sobrino asistían a vecinos con comida desde el interior del pueblo. La ruta fue rota intencionalmente en dos puntos para drenar el agua embalsada, que ahora fluye como una catarata hacia campos productivos y el río Hondo a 50 kilómetros.
El pueblo de 8.000 habitantes sufre inundaciones hasta el cuello dentro de las casas, con más de 5.500 autoevacuados apostados sobre la ruta partida. Rescatan familias, animales y niños de techos y muebles flotantes; un voluntario bombero salvó a siete personas, incluyendo negritos escondidos en un mueble y perros que mordían durante el rescate.
La situación es caótica: gente nerviosa, trabajadores gubernamentales violentos, saqueadores disfrazados de rescatistas y familias reacias a abandonar hogares por temor a robos. Esta es la quinta inundación similar desde 1992 en esta ruta clave entre Tucumán y Córdoba, dejando camiones y autos varados.
Ambulancias atienden a los kayakistas heridos en cabeza y rodilla, mientras máquinas viales intentan armar un puente peatonal con fierros para unir la ruta.