Roberto Billy Schindler, desde Nahariya en el norte de Israel a 10 km de la frontera libanesa, relató un ataque masivo de Hezbollah con unos 100 misiles y drones entre las 20 y las 00 horas, tras un aviso previo. Las sirenas sonaron permanentemente, pero no hubo víctimas, solo daños materiales.
Schindler contó que su hijo, yerno de 43 años, hija y nieto están en el ejército de reserva en el frente norte contra Líbano. Destacó que Israel evita incursiones terrestres por el alto costo en vidas, ya que los soldados son "hijos" de las familias, no profesionales.
Desmintió fatiga en la población israelí: el país está más unido que nunca en esta "guerra justa" contra la amenaza nuclear iraní. Criticó que Líbano no desarmó a Hezbollah pese a acuerdos de noviembre 2024, y espera que el ejército libanés actúe. El objetivo es detener misiles balísticos y armas atómicas de Irán, esperando revueltas populares contra el régimen.
Schindler mencionó presiones iraníes sobre Hezbollah y la esperanza de paz entre libaneses e Israel, similar a otros países, pero lamentó la dominación del régimen iraní.