Babi Echecopar defiende su rol de fiscalizar a políticos por privilegios como aviones oficiales para Disney y autos con choferes privados, mientras un laburante cobra solo 30 mil pesos para mantener a la familia. Insiste en obligar a figuras como Cristina Pérez a aclarar rumores y no dejará de investigar, aunque pida disculpas si se equivoca.
Se declara podrido de ser políticamente correcto ante la casta que viaja a Nueva York con plata pública, como parte del gabinete de Milei y Adorni llevando a su fotógrafa. Critica que imitan a la casta kirchnerista, que compraba carteras, y recibe premios vergonzosos como el de un ex preso.
Rechazó una oferta de 300 mil pesos mensuales de un intendente para callarlo, prefiriendo pelear por la gente antes que corromperse por 10 millones en Miami. Elogia a Jorge Lanata por meter políticos en cana y rechaza analistas vendidos. Presenta editoriales sobre 'funcionales' que defienden a Adorni, como Karina Milei, y tilda a Alberto Fernández de peor presidente y fantoche.
Afirma que el país es bananero, retrocede 50 años, y urge denunciar y perseguir a los corruptos.