Un misil iraní impactó una casa en el barrio Janiel, centro-norte de Israel, destruyéndola casi por completo y dañando viviendas vecinas, pero la familia sobrevivió gracias a una alerta de 8 a 12 minutos y su cuarto de seguridad. El corresponsal Gabriel Atrofi mostró los escombros, el cráter y la evacuación de la zona.
Israel no anuncia plazos para la operación contra el régimen iraní, a diferencia de Donald Trump, quien habla de cuatro o cinco semanas para derrocarlo. Se discute el control del Estrecho de Ormuz, amenazado por minas, lanchas rápidas y ataques camuflados en buques petroleros iraníes.
Destacan los aviones autónomos Anduril Fury, del tamaño de un F-16 y capaces de volar a Mach 0.95, controlados por pilotos de F-35 que dirigen flotas enteras para observación, ataques o señuelos. Se usaron como carnada barata de 20-30 millones de dólares cada uno, evitando pérdidas humanas en combates aéreos mínimos.
La cúpula de hierro podría instalarse en el Estrecho, pero requiere apoyo de países del Golfo afectados por bloqueos petroleros. Estados Unidos desactivó algunas minas simples, pero las complejas persisten. Costos militares: 11.000 millones de dólares en seis días, con el B-21 Raider debutando para mapear el campo de batalla vía Palantir.
El B-21 Raider, bombardero furtivo de un billón de dólares por unidad, digitaliza el terreno para simulaciones de IA, transformando la guerra en un conflicto sin soldados visibles en imágenes.